Otitis en Niños: Señales de Alarma que Todo Padre Debe Conocer
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Otitis en Niños: Señales de Alarma que Todo Padre Debe Conocer


Tu hijo se toca la oreja y llora, ¿es otitis?

Pocos escenarios generan tanta angustia como ver a tu hijo con dolor de oído, sobre todo de noche y sin saber si necesitás ir a una guardia. La otitis en niños es una de las consultas más frecuentes en otorrinolaringología pediátrica, y sin embargo, sigue rodeada de dudas que muchas veces llevan a decisiones apresuradas o a demoras riesgosas.

En este artículo vas a encontrar información clara para reconocer las señales según la edad, entender cuándo es urgente consultar y aprender qué podés hacer para prevenir que las otitis se repitan.

¿Qué es la otitis y por qué es tan común en chicos?

La otitis media aguda es una infección del oído medio, el espacio detrás del tímpano. Es especialmente frecuente en menores de 5 años por una razón anatómica: la trompa de Eustaquio, el conducto que conecta el oído medio con la parte posterior de la nariz, es más corta y horizontal en los chicos. Esto facilita que las secreciones nasales y las bacterias lleguen al oído con más facilidad.

No todas las otitis son iguales ni requieren el mismo manejo. Por eso es fundamental que un médico del oído evalúe cada caso.

Señales de alarma según la edad

Bebés y niños menores de 2 años

A esta edad, los chicos no pueden decirte que les duele el oído. Las señales que tenés que observar son: llanto intenso sin causa aparente, dificultad para dormir, rechazo del alimento (especialmente al succionar, que aumenta la presión en el oído), fiebre, y el gesto de tironearse la oreja de forma repetida.

Si notás secreción saliendo del oído, eso puede indicar una perforación timpánica y es motivo de consulta inmediata con un otorrinolaringólogo pediatra.

Niños de 2 a 5 años

A partir de los 2 años, muchos chicos ya pueden señalar que les duele el oído. Además del dolor, prestá atención si notás que tu hijo no responde cuando le hablás, sube el volumen de la televisión o pide que le repitan las cosas. Estos pueden ser signos de líquido acumulado en el oído medio (otitis media con efusión), una condición que no siempre da dolor pero puede generar problemas de audición en niños si no se detecta a tiempo.

Niños en edad escolar

En chicos más grandes, la otitis suele manifestarse con dolor claro, sensación de oído tapado y disminución de la audición. Si tu hijo tiene problemas de rendimiento escolar, se distrae más o le cuesta seguir conversaciones en grupo, una evaluación auditiva puede ser necesaria para descartar que una hipoacusia infantil esté afectando su aprendizaje.

¿Cuándo es urgente consultar?

No todas las otitis requieren urgencia, pero hay situaciones que no pueden esperar:

  • Fiebre alta (mayor a 39°C) que no baja con antitérmicos.
  • Dolor intenso que no cede con analgésicos.
  • Secreción con sangre o pus saliendo del oído.
  • Hinchazón o enrojecimiento detrás de la oreja.
  • Decaimiento marcado, somnolencia excesiva o irritabilidad extrema.

Ante cualquiera de estos signos, la consulta es prioritaria. Una otitis mal tratada puede derivar en complicaciones que, aunque poco frecuentes, son serias.

¿Se pueden prevenir las otitis recurrentes?

Si tu hijo tuvo más de tres episodios de otitis en seis meses, o más de cuatro en un año, se considera que tiene otitis recurrentes. En estos casos, el otitis tratamiento no se limita a resolver cada episodio, sino que requiere un abordaje más amplio.

Algunas medidas que ayudan: mantener la lactancia materna, evitar la exposición al humo de tabaco, mantener al día las vacunas y tratar adecuadamente las alergias respiratorias.

En algunos niños con otitis recurrentes o con líquido persistente en el oído medio, el otorrinolaringólogo puede evaluar la colocación de tubos de ventilación (diábolos), un procedimiento sencillo que ayuda a drenar el oído y prevenir nuevos episodios.

Lo más importante: no subestimar, no sobreactuar

Como padre o madre, tu instinto cuenta mucho. Si sentís que algo no está bien, consultá. No hace falta esperar a que se cumplan todos los síntomas de un manual. Al mismo tiempo, no toda molestia en el oído es una otitis grave. La clave está en observar, registrar los síntomas y buscar una evaluación profesional.

Estar informado sobre estas señales te permite actuar con más tranquilidad y tomar mejores decisiones sobre la salud de tu hijo.

Dra. Rita Vadillo | Otorrinolaringología pediátrica | Atención presencial en La Plata, City Bell, Gorina, Punta Indio